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4/29/2005

La precariedad, eje de la siniestralidad

Los representantes sindicales salieron a la calle para reivindicar unospuestos de trabajo seguros, en una jornada en la que la desunión estuvo presente. Quizá las palabras del secretario general de LAB, Rafa Díez, sirvan para que en los centros de trabajo, por el contrario, se convierta en «un compromiso activo en la lucha por medidas de seguridad».

Cada día fallecen 6.000 trabajadores en el mundo a causa de los accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, según los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Son 2,3 millones de muertes relacionadas con el trabajo. La falta de seguridad en los puestos de trabajo, la elevada precariedad, los ritmos altos de producción y la escasa formación e información que prestan los empresarios a los trabajadores son las principales causas de los 350.000 accidentes mortales y dos millones de fallecidos por enfermedades profesionales. Las bajas por siniestros en el trabajo suman 270 millones y otras 160 millones, por enfermedades.

Las sustancias peligrosas «matan» al año a 438.000 trabajadores y se calcula que el 10% de los cánceres de piel son atribuíbles a la exposición a las mismas en los puestos de trabajo. Sólo el amianto provoca la muerte de 100.000 trabajadores al año y, aunque la producción mundial se ha reducido y en amplias zonas está prohibida su comercialización, sigue siendo una de las causas que más mortalidad genera entre quienes a lo largo de su vida laboral estuvieron cerca de ese mineral cancerígeno. Hego Euskal Herria no está alejada de esta trágica realidad que sufren los trabajadores y, al igual que en el Estado español, las tasas de accidentabilidad son de las más elevadas de la UE. De hecho, ayer A.R.S, trabajador de 28 años y vecino de Barakaldo, resultó herido de pronóstico reservado al caer de una altura de cuatro metros en el polígono Abra Industrial de Abanto.

La demanda de unas condiciones laborales más seguras centró la conmemoración de esta jornada, una celebración en la que se mantuvo la desunión sindical. En Bilbo, en quinientos metros de Gran Vía, entre las plazas Elíptica y Sagrado Corazón, se dieron cita, por separado, ELA, LAB, ESKy STEE-EILAS, y CCOO y UGT.

Por encima de esta situación, el secretario general de LAB, Rafa Díez, abogó por trabajar para conseguir que sea «una jornada de compromiso en los centros de trabajo para que los trabajadores luchen por que se establezcan medidas de seguridad que impidan esta cadena de accidentes laborales».

Díez encabezó la manifestación que recorrió la distancia entre la sede de la patronal vizcaina Cebek y la sede del Gobierno de Lakua, centros en los que se colocaron carteles, y realizó un llamamiento a la reflexión a administraciones públicas, empresarios y movimiento sindical «para no permanecer impasibles ante las muertes que se están produciendo en los centros centros de trabajo. Es un permanente rosario de muertes obreras, con decenas y decenas de trabajadores con graves lesiones y enfermedades profesionales», denunció.

Pidió pasar «a políticas operativas y eficaces. Tenemos que situar con claridad los porqués de la siniestralidad laboral ­precisó­. Desde LAB queremos decir con claridad que la precariedad mata, y ésta es aquí veinte puntos más alta que la media europea. Es un grave problema que genera una elevada siniestralidad».

Díez imputó a la patronal «la responsabilidad por utilizar la precariedad como instrumentos de beneficio, de dominación en las relaciones laborales y por ser un factor determinante en la actual situación de siniestralidad». Pero también apuntó a la responsabilidad directa de la Administración, porque «no pueden ser agentes pasivos. Tienen que presionar a los empresarios para que inviertan en seguridad, para superar la situación de precariedad laboral, para que cumplan la ley y para que la Inspección de Trabajo sea un factor directo en la superación de esta lacra que es la siniestralidad».

LAB se movilizó también en Donostia, Gasteiz, Iruñea y Hendaia, donde un grupo de personas entró en una ETT para distribuir folletos contra la precariedad.

En las capitales se movilizó también ELA, que previamente realizó asambleas de delegados que sirvieron para reflexionar sobre los accidentes las enfermedades profesionales.

«Actitud complice»


En Bilbo, Eustakio Uranga, responsable de seguridad laboral en Bizkaia, señaló ante la sede de Cebek que «las altas tasas de siniestralidad siguen siendo inaceptables» y culpó a las administraciones públicas «de no hacer lo suficiente para atajar esta situación terrible», además de criticar «la actitud permisiva, casi cómplice, de la Administración». Se preguntó, así, «para qué sirve una Ley de Prevención de Riesgos Laborales si, ante su incumplimiento generalizado, no se adoptan medidas contundente».

Apuntó a que «es revelador que la Inspección de Trabajo cuente con muy pocos profesionales, lo que demuestra la voluntad política real de la Administración por resolver este grave problema».

El responsable de ELA recordó que «somos líderes en Europa en siniestralidad y temporalidad» y advirtió que «son pre- cisamente los trabajadores temporales y los empleados de subcontratas quienes más riesgo tienen de sufrir un accidente de trabajo», a la vez que culpó a los empresarios de «ocultar los accidentes para evitar responsabilidad».

A pocos metros, en la Plaza Elíptica, finalizó también la movilización convocada por ESK y STEE-EILAS, que también se concentró en Iruñea. Ambos sindicatos criticaron que «la salud no es un negocio», criticaron a las mutuas «por su actitud economicista ante los accidentes de trabajo» y lamentaron «el control que realizan de las bajas por incapacidad temporal por enfermedad común».

Esa misma plaza fue el escenario elegido por UGT-Euskadi para congregar a sus delegados bajo el lema «Trabajar para ganarse la vida, no para perderla». Allí se instalaron unos paneles fotográficos que mostraban situaciones de riesgo y algunos accidentes laborales, para denunciar que, según sus datos, en la CAV han muerto 957 trabajadores desde la aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

La veintena de fotografías y gráficos de la evolución de la siniestralidad estaban acompañadas de lemas referentes a que la información previene el riesgo y que tanto ésta como la seguridad son un derecho de los trabajadores. «La prevención es cosa de todos, ¡participa!», se podía leer junto a las fotografías, en las que se exigía «ni uno más».

Dámaso Casado, su secretario general, señaló que «es momento de recapacitar, porque la ley es una de las más progresistas de Europa, pero sigue sin cumplirse» y exigió a empresarios que la cumplan y a las administraciones que «pongan los medios para que se haga y apliquen las sanciones pertinen- tes». A pocos metros de la plaza Elíptica se encuentra la sede de la patronal vasca Confebask, donde CCOO de Euskadi parodió el trabajo de las mutuas. para poner fin a la marcha que se desarrolló bajo el lema «10, 11, 12, 13... lanean hildakoak. ¿Hasta cuándo?» y con consignas como «Accidente laboral, terrorismo patronal», «La salud no se vende, se defiende» o «Lan istripuak, aski da».

En un simulacro representado como una corrida de todos se tratara, personal médico de la ficticia mutua Frescap, pertrechado de una jeringa y un par de banderillas, fue reconociendo, uno a uno a siete trabajadores de diferentes ganaderías ­correspondientes a sectores como Construcción, Metal, Hostelería, Enseñanza...­ y enviándolos de vuelta «a currar».

Jesús Uzkudun, responsable de Salud Laboral, hizo hincapié en la importancia no sólo de los accidentes, sino de las enfermedades profesionales, que «producen un mayor número de muertes». Reclamó una mejora en la calidad preventiva, para lo que instó a «trabajar todos, de forma coordinada», y denunció las prácticas «ilegales y fraudulentas» y los «simulacros de reconocimientos médicos»que sólo sirven para «engañar a los trabajadores y ocultar las enfermedades laborales».

Las movilizaciones continuaron al atardecer. En Iruñea, una treintena de personas se concentró ante el Parlamento en respuesta al llamamiento de Gazte Mugimendua, Batasuna, LAB y Duina. Tras subrayar que «la precariedad mata», consideraron que «es hora de cambiar esta situación».

En Bilbo, cerca de un centenar de personas secundó la convocatoria de Lan istripuak Stop y se concentró ante la sede de Confebask. En Irun, Goldea hizo una parodia. La plataforma Gelditu congregó a una treintena de personas ante el Ayuntamiento de Donostia, y SOS Ezkerraldea convocó moviliza- ciones en Barakaldo, Santurtzi, Sestao y Portugalete. -

Los trabajadores temporales sufren más accidentes


Los trabajadores con contrato temporal y quienes trabajan en subcontratas tienen dos veces y media más probabilidades de sufrir un accidente que quienes tienen contratos indefinidos. En este caso, hay que tener en cuenta que en 2004, el 58% de las víctimas de accidentes graves y el 65% de los mortales fueron trabajadores de contratas o subcontratas. Esta situación está provocando la repulsa directa de los agentes sindicales, porque entienden que se debe reducir el alto índice de precariedad laboral. -

Juanjo BASTERRA - Mirari ISASI

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