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5/19/2005

La plantilla de Babcock regresa al trabajo tras el compromiso con ATB

Pese al texto suscrito, la desconfianza se mantiene entre dirección y trabajadores

Los trabajadores de Babcock Borsig pusieron ayer fin a la huelga que mantenían desde el 29 de abril después de que la dirección de ATB aceptara sus demandas de abrir todas las instalaciones, readmitir al trabajador despedido y no realizar «extinciones de contratos que no sean voluntarias». El comité no confía en que se cumpla lo pactado, ya que no hay carga de trabajo más allá de fin de año. La plantilla volvió a reclamar un futuro estable para el sector de bienes de equipo.

BILBO

Los trabajadores de Babcock Borsig se trasladaron a pie desde las instalaciones de la empresa hasta la sede del PSE en Bilbo, tras pasar frente a la delegación del Gobierno de Lakua, para reivindicar un futuro estable para el sector de bienes de equipo.

Antes de iniciar la marcha, el Consejo de Relaciones Laborales transmitió al comité que la dirección había aceptado las condiciones que la asamblea de trabajadores había aprobado para terminar con la huelga indefinida. Los trabajadores volverán a sus puestos de trabajo hoy, a partir de las 6.00, debido a que la dirección se ha comprometido a no despedir a ningún trabajador, si no hay acuerdo voluntario previo entre las partes. Representantes del comité, salvo ELA, y la dirección, formada por Peter Klug, consejero delegado, Czisch Ernst, director general financiero, Ana Myriam Camacho, de la Secretaría del consejo de administración. firmaron, a las 17.00 en la sede del CRL, el compromiso.

En la marcha de la mañana, los 425 empleados exigieron al Gobierno de Lakua y al español, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, que se impliquen para llegar a una solución para el mantenimiento de la empresa, porque desconfían de la dirección austriaca, ya que «hasta la fecha no ha cumplido los acuerdos por los que accedieron al control de Babcock». Señalaron al unísono varios de los empleados, que recorrieron a buen ritmo los pueblos de Ezkerraldea hasta llegar a Bilbo. Los trabajadores pidieron a PSOE y PNV «que se mojen» y gritaron que «en este pelotazo, alguien pone el cazo».

Supervivencia

Según ATB, el paso dado tiene como fin «hacer posible la supervivencia de la compañía», tras veintiún días de inactividad. Sin embargo, la compañía austriaca no indica si cumplirá con las condiciones de la reprivatización de Babcock como fueron la aportación de carga de trabajo, la transferencia tecnológica y la aportación de avales financieros suficientes para poder hacer frente a posibles contratos de trabajo.

El acuerdo, sin embargo, es «muy débil», según reconocieron varios miembros del comité. Porque ­como indica la dirección­ «la empresa reitera el compromiso de empleo contenido en el documento adicional de la resolución de la Dirección General de Trabajo, de fecha 30 de julio de 2004, en la que se hacía referencia a no producir extinciones de contrato que no fueran de carácter voluntario». El comité reconoce que ATBha incumplido en varias ocasiones lo firmado, la última, de hecho, provocó la huelga indefinida, pero antes echaron al director de recursos financieros, Reyes Hidalgo, que fue nombrado por la propia dirección al acceder a la presidencia del consejo.

Miguel Angel Matabuena, secretario del comité y miembro de UGT, tachó de «alto en el camino» el acuerdo alcanzado, pero reconoció que «no es la salida que se necesita». Dijo que Babcock Borsig ha optado ya a dos contratos de trabajo, valorados en conjunto en 40 millones de euros, pero «no hay una entidad financiera que respalde nuestra propuesta. No hay confianza en ATB. No se fían».

Más excedentes

Matabuena ratificó, en este caso, que, si continúa así la empresa, a final de año «terminamos el trabajo de las gasificadoras para los chinos y, entonces, no sólo sobrarán 70 trabajadores, sino que habrá nuevos excedentes de trabajo».

El sindicalista de UGT reconoció que «los propietarios de ATB son inversores en empresas en crisis con las que han obtenido elevados beneficios y es lo que esperan de Babcock Borsig y eso no tiene nada que ver con una solución industrial y de futuro para la plantilla».



El conflicto se judicializa para enmarañar más una salida
J. BASTERRA

BILBO

El proceso de privatización de Babcock Borsig, las posteriores irregularidades que beneficiaron a algunos sindicalistas y a empresas de ex dirigentes de SEPI o de gobiernos españoles anteriores y el cierre patronal decretado por ATB durante esta última huelga indefinida han incidido más en la judicialización de esta empresa.

Según informaron a GARA miembros del comité, existen «cientos de demandas de los prejubilados de la primera privatización y también de la segunda». Ayer se vio la demanda del anterior responsable de Recursos Humanos, Reyes Hidalgo, que ATB despidió. El centro de Madrid interpuso una denuncia ante el Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional contra ATB por tres presuntos delitos: «contra los derechos de los trabajadores», de «desorden público» y otro de «terrorismo empresarial». En la misma denuncia se hace una revisión del proceso de privatización que ha seguido desde los primeros intentos con Kvaerner y McDermott hasta llegar a los austriacos en el actual proceso.

En la denuncia se recuerda que ATB está incumpliendo lo firmado y «la empresa empleadora ha optado por alterar la paz pública».

También está la investigación que la Fiscalía Anticorrupción está llevando a cabo ante las dos privatizaciones y «ante la ausencia de control de los fondos públicos» y la desaparición de 20 millones en manos de la alemana Babcock Power Borsig, pero también debe investigar los privilegios a algunos del comité.

LAB destaca «la unión de la plantilla»

LAB-Metalgintza consideró ayer «ejemplar» el logro de los trabajadores de Babcock de haber conseguido la readmisión del despedido y la reapertura del centro. «Queda demostrado que la lucha solidaria y la unión hacen posible vencer a un empresariado arrogante y totalitario, incluso cuando se trata de multinacionales como ATB». Piden a SEPI que retome el control de Babcock y rompa el contrato con ATB -

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